viernes, 25 de noviembre de 2016

ASIA. UNA BAILARINA CON UN PASADO TURBULENTO.

Asia, es nuestra muñeca con la personalidad y los rasgos más fuertes. Su vida fue muy dura.
En un mundo donde el hombre marca las normas, para una mujer era difícil abrirse camino pero ella siempre ha sido una luchadora.


Nacida en una familia modesta, desde muy temprana edad sabía que su pasión era la danza, así que en su adolescencia empezó a frecuentar establecimientos poco aconsejables, ya que en los principales y más reconocidos locales le pedían referencias y escuelas de danza donde cursó sus estudios para que pudiera ejercer su pasión. Ella nunca estudio para ello, pero si nació para ello. Desde los doce años cuando se ponía a bailar parecía flotar sobre su escenario improvisado en casa, sus movimientos eran sensuales y dulces.




Ya con 16 años, en el primer local que pudo trabajar empezó a saber lo dura que era la vida. Un borracho le dio una paliza al bajar del escenario, con suerte el intento de violación no se llevo a cabo por la rápida actuación de un joven que, de un puñetazo, acabo con las intenciones del abrazafarolas.
Así de local en local y de agresión en agresión, se tiro cinco años de vida maldita, alcohol para soportar y vejaciones continuas que la endurecían cada día más. La cara marcada por la acción de la gentuza que una y otra vez intentaba doblar su voluntad, la hacían más bella, más mujer, su rostro decía que había vivido, era expresivo, dulce y humano.



Un día, una casualidad, un lugar, un momento de suerte, su vida cambiaría para siempre. Un representante de artistas famosos, digamos que se perdió al volver a casa, andaba de fiesta algo pasado ya por el efecto del alcohol y quedo extasiado con su danza, eso si se quedo dormido sobre la mesa y hubo que enviarle de vuelta a su domicilio en un taxi.
Después de un mes de búsqueda infructuosa de la muchacha, ya que lo único que recordaba de esa noche fue aquella danza sensual, pues la perdida de memoria fue casi total con la trompa que llevaba; de nuevo una casualidad, un lugar, un momento hicieron que el cuento de cenicienta volviera a cumplirse.



En una plaza del centro comprando en un mercadillo aparecía de nuevo aquella cara que no podía olvidar. Se acerco y le dio su tarjeta diciéndola: - Te espero, empiezas a trabajar la semana que viene en el mejor local de la ciudad.
Ella estaba confundida, quieta, pasmada, sin saber como reaccionar y pensando quien era ese loco, mientras veía como se alejaba. Cuando pudo reaccionar leía: Jhon Dereck representante de artistas.

Hoy en día es una mujer famosa que atesora miles de corazones rotos, y éxitos por todo el país.



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